Hoy nos acercamos más a nuestra Semana Santa que da inicio este domingo de Ramos, la pasión de Cristo está ad portas y nuestra mayor reflexión hoy debe ser vivir como vivió Él y entender que la obra de Dios está presente en nuestras vidas diariamente. No podemos ser llamados a la gloria eterna de Dios si no cumplimos con todo aquello que nos ha dicho que hagamos, y tampoco llegará sino somos uno solo con Él.

Dios nos ha llamado hoy para que vivamos su Palabra cada día y a cada momento, a que prediquemos, pero también apliquemos sus enseñanzas en nuestra cotidianidad, porque el mejor ejemplo de la Palabra del Señor es llevar una vida que lo represente a Él en todos los sentidos, desde nuestro pensar, hasta nuestro obrar para que así el prójimo vea lo que una vida en Jesús implica.

Tu fe se ve en todo lo que haces, no puedes llamarte persona de Dios si tu actuar no lo demuestra igual que tus palabras; es por eso que nuestra fe debe ir más allá de las palabras, debemos tener a Cristo en nuestra vida y nuestro diario actuar. Como sus discípulos debes entender que cada cosa que hacemos debe estar relacionada con nuestro Padre Celestial, vivamos como Jesús para ser obra viva de su Palabra.