El Espíritu Santo, compañero inseparable de Jesús

Quinta lección

Nuestro itinerario bíblico nos lleva hoy a examinar tres dichos de Jesús que interrelacionan al Espíritu Santo con él.

El primero, en el contexto de la oración: ’Cuánto más el padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?’ ( Lucas 11, 13).

El segundo, en el contexto de las persecuciones, conflictos y sufrimientos: ’El Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que tienen que decir’ (Lucas 12, 12).

Y el tercero, cuando se rechaza de forma consciente y con mala intención la obra sanadora de Jesús acudiendo a una tergiversación: ’Al que hable contra el Espíritu Santo no se le perdonará’ (Mt 13, 32).

Este último nos ayuda a examinar nuestras resistencias al Espíritu, que es lo mismo que a la obra de Jesús, en este caso. Un dicho difícil, pero lo vamos a explicar.

Con estos tres dichos somos invitados a suplicar el Espíritu Santo.

El Espíritu Santo en el orar, como el don mayor; en el dar testimonio, como capacidad para hablar en las horas difíciles; y en el obrar salvífico, como el perdón.

Así es ‘Compañero inseparable de Jesús’… y nuestro.