Nuestra señora de Fátima: “Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”. (13 de mayo de 1917)

El mensaje de la Virgen de Fátima a los niños pastores de Cova de Iría, a inicios del siglo XX, invita a los cristianos a vivir en unidad y en constante oración, sobre todo en el rezo del santo Rosario, que permite la meditación del misterio salvífico de Cristo. Su aparición fue signo de esperanza y de paz para los ciudadanos de aquel lugar, quienes estaban siendo abatidos por la realidad de guerra que estaba atravesando su país.   

Este jueves 13 de mayo de 2021, cumpliendo 104 años de las apariciones de María Santísima en Fátima, la Iglesia colombiana junto a más de 150 países entre ellos: Francia, Madrid, México, Nicaragua, Portugal y resto de países de los diferentes continentes del mundo se unieron en el rezo del santo rosario mundial. El Santuario Mariano Nacional de Nuestra Señora de Chiquinquirá, ubicado en Boyacá, fue epicentro del encuentro mundial del Rosario Mundial de Mater Fátima”.

Por parte del Minuto de Dios, el padre Javier Riveros, Director de la Emisora Minuto de Dios en Bogotá y Medellín, representó a la comunidad Eudista en el acontecimiento, donde rezó a los pies de imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima y ante la presencia Real de Jesús Eucaristía, por las necesidades y peticiones de Colombia, que actualmente pasa por un momento difícil. Que estas necesidades que fueron presentadas por el padre Javier, ante María de Fátima, en nombre de toda la comunidad radial del Minuto de Dios, sea un signo de fe y esperanza, que invite a nosotros a depositar con una devoción filial nuestras peticiones al Inmaculado corazón de María.

En María de Fátima, podemos encontrar un refugio y un consuelo ante el contexto que vivimos los colombianos, ante ella que es Madre de consuelo depositamos a Colombia, sus habitantes y gobernantes para que ella ilumine el entendimiento y podamos vivir en armonía, alegría, justicia y paz. Nuestra señora de Fátima es un ejemplo de amor a Dios y de entrega al prójimo, ella nos enseña a cultivar la oración, el rezo del santo rosario y práctica del amor hacia los demás.

“Nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios.”  (Virgen de Fátima, 13 de junio de 1917).