Hoy se llevó a cabo un evento muy especial y de gran importancia para toda la comunidad católica y en especial para nuestra nación. En el Vaticano, se ha develado un mosaico de la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá el cual quedará emplazado en los jardines del Vaticano, a la vista de todos aquellos que en su visita a la Santa Sede se acerquen a este lugar a levantar una oración por sus necesidades y a meditar entorno a la imagen de la Reina y Patrona de Colombia.     

El padre Javier Riveros, director de la Emisora Minuto de Dios Bogotá y Medellín nos compartió una palabradurante la Eucaristía del día de hoy desde la Parroquia San Juan Eudes. En su enseñanza el padre Riveros nos mostraba a María como la Bienaventurada, la discípula del Señor, obediente y dispuesta a cumplir con las ordenanzas del Señor. Así como la Virgen María, nosotros estamos llamados a vivir en obediencia a Dios, a escudriñar la Palabra y a ponerla en práctica. El padre Javier también nos presentó a Nuestra Señora de Chiquinquirá como la Virgen de los descartados y como un claro ejemplo de lo que Dios puede hacer con aquello que el mundo aparta de sí.

El lienzo, que fue pintado en 1562, por encargo del Fray Dominico español Andrés Jadraque para el altar de adoración de la capilla de Suta, es transportado a una capilla en Chiquinquirá hacia el año de 1574 para resguardarlo de los problemas de humedad que presentaba el techo de la capilla de Suta, al ser este de paja. A su llegada a Chinquinquirá, el lienzo es dispuesto en un pequeño cuarto que en pocas ocasiones era utilizado como capilla pero que luego se convirtió en cuarto de almacenamiento ocasionando que la imagen quedara en el abandono y el olvido. El milagro que envuelve al lienzo de Nuestra Señora de Chiquinquirá tiene lugar en 1586 cuando una mujer de nombre María Ramos encuentra el lienzo y se da a la tarea de recuperarlo a la vez que comienza a orar fervientemente por una manifestación de la Virgen. Es así que el 26 de diciembre de 1586, el lienzo ubicado en un mejor lugar dentro del oratorio comienza a brillar con una luz de gran resplandor y es restaurado milagrosamente a su estado original, recuperando su color y el tejido del lienzo por completo.

El padre Riveros, ejemplifica nuestra vida como el lienzo de la Virgen de Chiquinquirá. El mundo nos descarta por diversas circunstancias o nos menosprecia por nuestra condición. Pero Dios, en su Infinito Amor y Bondad nos toma del rincón, nos levanta y con su Luz nos restaura y nos hace resplandecer a la vista de todos y para bendición de todos.

Así mismo, durante la ceremonia llevada a cabo hoy en el Vaticano, el señor Embajador de Colombia ante la Santa Sede, Doctor Jorge Mario Eastman tuvo el privilegio de imponer la corona a la Patrona de Colombia, reafirmando así la consagración de nuestra nación a la Señora de Chiquinquirá. De igual manera, agradeció al Gobernador de Ciudad del Vaticano, el Cardenal Giuseppe Bertello en representación del Papa Francisco por la gestión para la disposición del mosaico, a los guardianes de Nuestra Señora de Chiquinquirá, la Orden Dominicana, por todo el apoyo para la elaboración de la imagen y se unió en una oración junto con los presentes por la paz de los países andinos en donde se profesa devoción hacia la Virgen de Chiquinquirá. En medio de su oración, el señor Embajador dijo:

“La Virgen de Chiquinquirá es la Madre de los Andes unidos. Ella está presente como Madre para reparar las heridas y renovar el sentido de nuestra existencia. Nuestra Señora de Chiquinquirá es la madre de los descartados, de los excluidos de las oportunidades, de los que sufren en silencio y de las mujeres que, como María Ramos recogen el lienzo de la fe para salvarlo del olvido de los corazones de los colombianos”.

Es la oportunidad de hacer un mundo mejor, un mundo donde nos reencontremos entorno a María Santísima, en donde atendamos la invitación de Nuestra Señora a hacer todo lo que Cristo diga.

“Las oraciones se oyen como un trueno de amor en el Cielo” S.E. Doctor. Jorge Mario Eastman.