Al igual que todos los miércoles, Francisco se ha dirigido al mundo para entregar su mensaje en su acostumbrada audiencia general, esta vez, en el día de la conciencia pide que “se respete siempre y en todas partes la libertad de conciencia”, haciendo un llamado especial para que cada cristiano dé ejemplo de coherencia con una conciencia recta e iluminada por la Palabra de Dios.

Este día de la conciencia está inspirado en el testimonio del diplomático portugués Arístides de Sousa Mendes, quien salvó alrededor de 30.000 judíos cuando comenzó la invasión a Francia de la Alemania nace, hace ochenta años. Al respecto, el Papa ha hecho un llamado al respeto de la libertad de conciencia en todo momento y todo lugar, e hizo un especial llamado para que cada cristiano dé ejemplo de coherencia con una conciencia recta e iluminada por la Palabra del Señor.

La liturgia comenzó con una conmemoración de San Hermano Albert Chmielowski, conocido también como el “protector de los pobres”, pues ayudó a los desamparados y marginados a encontrar un lugar digno en la sociedad. Imitando el ejemplo de San Francisco de Asís, el también conocido como “pobrecillo polaco” tenía como lema de vida «ser bueno como el pan», todo esto llevó a Francisco a invitar a todos los fieles a seguirlo con amor fraternal, siguiendo su ejemplo y llevando ayuda a los hambrientos, a los perdedores de la vida, a los pobres, a los necesitados y especialmente a los sin techo.

El sumo pontífice aprovechó el encuentro para recordar la figura del patriarca Moisés, para que no recemos por nosotros sino por los demás, y nos recordó también que nunca estamos ante Dios sólo como individuos, sino también como miembros de la Iglesia e hijos de la única familia humana, haciendo de nuevo un llamado a nuestra parte humana para que , nos convirtamos en «luz» para nuestros hermanos y hermanas, especialmente para los que están en la oscuridad de su fragilidad, para que se dejen iluminar por la misericordia divina.

Dentro de su mensaje, recordó la celebración del próximo 19 de junio, en la cual se recuerda gratamente la “Solemnidad del Corazón de Jesús”, e invitó a todos a descubrir las riquezas que esconde el misericordioso Corazón de Jesús, para que aprendamos a amar al prójimo. Francisco dejó claro que debemos dirigir la mirada al Corazón de Jesús para poder encontrar paz, consuelo y esperanza. También hizo un llamado por una Jornada Mundial por la Santificación de todos los Sacerdotes.