Hoy la Palabra del Señor ha llegado a nosotros con una reflexión en estos tiempos arduos que vivimos. Hoy en nuestro espacio #UnSacerdoteEudistaTeAcompaña entendimos que cada día debemos levantarnos con ánimo y ganas de cumplir con nuestras responsabilidades pues tenemos el poder de Dios en nuestra alma, al aceptarlo cada día con nosotros.

El Espíritu Santo actúa en nosotros si le permitimos entrar en nuestros corazones, y cuando lo hace, logra cosas maravillosas, derrama bendiciones y actúa poderosamente en nuestras vidas, por más duro que parezca un corazón, ninguno se resiste a su infinito amor, es por eso que debemos amar a Dios siempre y nunca cuestionarlo o exigirle.

Debemos entender el corazón humano primero para poder llegar a entender a nuestro Señor y no debemos cuestionarlo ni juzgarlo, porque Él no es como nosotros los seres humanos.

Dios nos ama infinitamente y sabe lo que necesitamos en nuestras vidas, pidámosle que nos ayude, teniendo fe siempre en que lo hará o que dispondrá de algún medio para que podamos conseguir aquello que necesitamos, no podemos decidir por Dios ni pensar que Él va a hacer las cosas como queramos; nosotros no somos quien, para exigirle al Señor nada, solo podemos y debemos apelar a su infinita misericordia.