Sea este un día grandioso y de bendición para cada uno de ustedes, la Palabra de Dios, cada día es inspiración para nuestras vidas a través de la motivación del padre Javier Riveros, director de las emisoras Minuto de Dios en Bogotá y Medellín.


Durante el inicio de este día, @elpadrejavi ha concentrado su motivación en el salmo 42, el cual nos habla del deseo y el anhelo que tenemos de Dios cuando se siente esa ausencia de Él, sin embargo bien vale tener en cuenta que la ausencia se debe no porque Él se haya ido, sino que hemos sido nosotros que nos hemos alejado de Él.


“Dios siempre está presente en nuestra vida”, exclamó el padre Javier y nos invitó a tenerlo permanentemente en nuestro corazón, anhelarlo como aquel hombre del salmo diciéndole: “mi alma está sedienta de Dios, del Dios vivo, cuando vendré y veré el rostro de Dios”.


Así nosotros tenemos hambre y sed de Dios y deseamos ver su rostro, todos los días de nuestra vida; y relata @elpadrejavi que este texto bíblico destaca la experiencia de un levita que en el destierro anhela volver al templo de Dios, “recuerda el pasado vivido y lo recuerda con dolor, de allí que el salmo nos abrirá el horizonte a un futuro próspero radiante y de bendición”.


“Aunque tengamos circunstancias difíciles en el tiempo presente, por la fe en el Señor se nos abre un horizonte de esperanza, de vida nueva, de justicia y de luz en el Señor”, afirmó el padre Javier, y nos invitó a que aunque muchas veces se aflige nuestra alma, “porque esa es una nuestra situación, una situación de aflicción, también nos decimos: espera en Dios que volverás a alabarlo (…) espera en Dios y síguelo alabando, Él es tu fortaleza, salvación, consuelo, cambia tu presente en bendición y tu futuro en luz”.


Que esta mañana y este día sean para acoger la fidelidad y el amor de Dios que nos acompaña y transforma el tiempo presente en una oportunidad, que experimentemos la fidelidad de Dios y que de nuestros labios surja un cántico nuevo, este día cántale a Dios, alábale, espera en Dios, confía en Él, no tengas temor de hacer tu oración.


“Deseo tu amor que es más dulce que la vida mi Dios, tengo sed y anhelo de ti y yo te espero y te esperaré… contigo de la mañana a la noche mi esperanza, mi canto y mi oración… a ti Dios de mi vida, amén”, así finalizó orando el padre Javier Riveros, diciendo “que en este día el Señor te bendiga con abundancia y sacies la sed de tu alma”.