#UnPadreNuestroPorLaVida es parte de la iniciativa de la Emisora Minuto de Dios, para seguir con nuestra misión de llevar la Palabra de Dios a todas partes, especialmente en momentos de confinamiento que nos desafía a traspasar fronteras, superando obstáculos en común unión. Los espacios se desarrollan en medio de una agradable charla entre distintos personajes de la vida pública y nuestro director, el padre Javier Riveros.

En esta oportunidad, el Instagram de la Emisora Minuto de Dios fue el escenario para para compartir con el publicista y actor Julián Arango, una figura que se ha ganado su reconocimiento gracias a sus papeles en diversas producciones colombianas y quien es reconocido también por su versatilidad para interpretar diferentes personajes que han marcado épocas y generaciones de nuestro país.


Tras una fraterna bienvenida de parte del padre Javier Riveros, nuestro invitado se refirió a la situación que vive el mundo actualmente, específicamente frente a la cuarentena y todo lo que esta ha implicado, pues él asegura que “este tiempo ha servido para que nos demos cuenta de lo que realmente necesitamos”, alcanzado la conclusión tras una profunda reflexión que ha suscitado en su vida que las cosas materiales no tienen relevancia real para el corazón, pues “estando encerrado uno se da cuenta de lo que necesita realmente, como los abrazos, los besos y las caricias”, esto haciendo referencia al aislamiento que llevamos como sociedad.


El actor dio su punto de vista frente a muchos temas, que fueron discutidos con el padre Javier, de los cuales reflexionaron que “el mayor pecado de todos es el ego”, pues de la mano de éste, llegan los demás males, además de que, la mayoría de las veces es tan grande que no nos permite mirar hacia nuestro prójimo y pensar en el otro, dejando como reflexión que “el ego muchas veces nos hace perder el tiempo y las preocupaciones de lo que pueda pensar el otro, las cuales también distraen”, dejando entrever que nada bueno dejo eso de estar buscando siempre aprobación social.


Algo que nos manifestó Julian Arango es que para él todas las artes son indispensables para el ser humano, en especial en momentos como éstos, pues brindan una tranquilidad mental y una distracción frente a las angustias y problemas. El padre Javier también ahondó frente a cómo se percibía, dijo: “yo no sé muchas cosas, me gusta la creatividad, pero no podría definirme en una sola cosa, soy bueno en muchas cosas y malo en otras”, aseveró Arango, diciendo también que no le gusta ser encasillado en una sola cosa, pues siente que puede desempeñarse en distintas labores, al tiempo que dijo “somos creación, y debemos regalar del don que tengamos, porque puede ayudarle a alguien lo que uno diga o haga”.


Frente a su carrera como actor, aseguró que, toda la parte artística proviene de su familia paterna, “la creatividad viene de mi familia Arango, que siempre han sido muy creativos y han buscado llamar la atención”, dijo el también publicista, y contó que siempre fue tímido y aún lo es de cierta manera, lo cual muchas veces lo hace pasar por antipático, pues no suele ser muy abierto con aquellos con quienes no tiene confianza. Frente a los personajes que ha interpretado, le dijo al padre Riveros que no podría elegir uno en específico ya que todos de cierta manera le han servido para sacar a flote todo lo que por su timidez ha reprimido y recordó el papel como “guadaña” en la serie “El Cartel”, pues dicho personaje es lo totalmente opuesto a su verdadera personalidad.


Julián se confesó agradecido con Dios y dijo que busca siempre estar en constante comunicación con Él, “agradezco constantemente como terapia, miro al cielo y estoy muy presente agradeciendo por el momento y pido por los míos siempre”, aseguró el publicista, frente a lo que el padre Javier dejó claro que no siempre hay que recitar las oraciones como las conocemos sino que “la oración es para dar gracias, pues estar cercanos a Dios es también hacerlo desde nuestras propias palabras”.