El pasado jueves, el obispado inglés emitió un comunicado en el que aseguran que la Iglesia Católica apoya las vacunas que protegen a los más vulnerables, allí brindan “claridad y explicaciones a los católicos” sobre los asuntos morales de la posible vacuna y recuerda que la Iglesia “apoya las vacunas y recuerda el deber primordial de los católicos de ser vacunados, no solo por su salud sino en solidaridad con otros, especialmente los más vulnerables”, dejando claro también que consideran que “existe el deber moral de garantizar la cobertura de vacunación necesaria para la seguridad de otros”.

Frente al uso de vacunas con tejidos de bebés abortados, el prelado desde Inglaterra ha dicho que, pese a que no lo aceptan, “ante la importancia de la salud de un niño y otras personas vulnerables, la Iglesia podría permitir que los padres usen una vacuna que en el pasado se desarrolló usando estas células diploides”, citando un documento de la Pontificia Academia para la Vida en la que resaltan que “todas las vacunas clínicamente recomendadas pueden ser usadas con clara conciencia y el uso de estas vacunas no significan algún tipo de cooperación voluntaria con el aborto”.

Los Obispos también indicaron que rezan por quienes están buscando desarrollar una vacuna para el coronavirus, que hasta este 31 de julio ha cobrado la vida de 679.331 personas en todo el mundo e hicieron un llamado a los católicos del mundo para que se comprometan en la «protección de los más vulnerables en nuestra sociedad con el método de la vacunación efectiva”.