Así lo han manifestado los obispos de la arquidiócesis de Bogotá, quienes en un comunicado reafirman su compromiso por seguir acatando las recomendaciones dadas por el Gobierno Nacional y Distrital, para evitar poner en riesgo la vida de las personas en este tiempo de pandemia.

Promovemos una sólida consciencia de autocuidado, convencidos de que, si cada uno se cuida, está contribuyendo al cuidado de todos, especialmente de los más vulnerables”.

En cinco puntos los prelados exponen la renovación de sus compromisos que como Iglesia en Bogotá, seguirán asumiendo en medio de la grave situación sanitaria que la ciudad y el país viven por el Covid, poniendo dicen ellos “la vida humana por encima de cualquier otro valor”.

Tenemos  los  Templos  cerrados,  pero  somos  Iglesia  con  corazón  abierto
Explican como a pesar de estar los templos cerrados, la creatividad de la Iglesia ha seguido su caminar pastoral, sin ser este un limitante para evangelizar de manera permanente en los diferentes campos de acción y llegando a través de los medios digitales a aquellos que necesitan una palabra de consuelo.

Todos los católicos vivimos de la Eucaristía
Al recordar la importancia de la Eucaristía para los católicos, aseguran que esta se seguirá transmitiendo a través de los diferentes canales de comunicación por donde la Iglesia tiene acceso. A la vez que piden a los sacerdotes tener en cuenta las normas litúrgicas y el decoro de la celebración y preparación adecuada de las homilías.

La gracia sacramental es vital para nuestra vida cristiana
Explican que se seguirán celebrando a puerta cerrada los sacramentos del Bautismo y Matrimonio, con la participación solamente de padres y padrinos; para las confesiones y la unción de los enfermos se realizarán con cita previa y en recintos que cumplan con los protocolos de bioseguridad.

En el duelo somos Iglesia que acompaña con fe y esperanza
Recuerdan como a través de la “línea de la esperanza”, creada por la Arquidiócesis de Bogotá, la Iglesia está dispuesta a dar un acompañamiento a todos los que sufren en este tiempo difícil de pandemia.

Desde las parroquias ofrecemos un acompañamiento pastoral a las familias que han sufrido la pérdida de seres queridos por el Covid – 19, o que tengan enfermos en sus hogares por causa de la pandemia”.

Si bien las celebraciones eucarísticas están prohibidas en funerarias o salas de velación, las exequias se están haciendo a puerta cerrada y con la participación de un grupo no mayor a diez personas, siendo estas transmitidas en directo por redes sociales.

Somos Iglesia solidaria
Respecto a la acción social o caritativa, recuerdan que se cuenta con un Banco de Alimentos, que ha permitido llegar con atención alimentaria a los sectores más pobres de la ciudad.

Además, a través de la campaña denominada “Por ti, por mí, por nuestra Iglesia” y con la ayuda generosa de la comunidad se han logrado recaudar fondos para apoyarr de manera particular a las parroquias que en esta época no cuentan con los recursos necesarios para subsistir.

Finalizan su mensaje haciendo un llamado a tener “una actitud de corazón abierto a la fraternidad y a la esperanza, creemos que, en medio de los dolores del parto, está naciendo una forma de vivir, más consciente, más humana, más fraterna, más humilde”.

La declaración ha sido suscrita por el Arzobispo de Bogotá, monseñor Luis José Rueda Aparicio, y los obispos auxiliares, monseñor Luis Manuel Alí Herrera y monseñor Pedro Manuel Salamanca Mantilla.